"...y penetró en una gran sala cuyas paredes estaban tejidas de libros desde el suelo al infinito."
Carlos Ruiz Zafón, La sombra del viento.
Desde el momento en el cual me propuse encaminar mi voluntad hacia una sola meta a alcanzar este año -avanzar lo máximo posible con la carrera retomada-, supe que por algún lado iba a sublimar. Y si bien en tiempos más agitados considero que lo mejor es la sensación (encarnada en la música), en momentos en los cuales el mundo me gira alrededor sin poder dar saltitos para intentar pinchar sus partes blandas, se despierta en mí una sed desértica por incorporar historias ajenas.
Así, vaciándome de toda teoría, de todo prejuicio, este año he ido desde Cheever hasta Ruiz Zafón, de Plath a Pratchett, desde Oé hasta Jodorowsky; a razón de casi dos novelas por semana, sin darme tiempo para procesar, más de una vez sin darme cuenta hasta mitad de la novela en que idioma estoy leyendo, cruzándome en el camino con algunos de los personajes más preciados que encontré en mi vida, como Fermín Romero de Torres, derramando lágrimas junto a Atrejú en La Historia Interminable, o incluso discutiendo con Abelardo Castillo sobre qué es ser escritor.
Lo dije hace un tiempo, escribir y charlar sobre literatura, sobre un corpus de al menos 30 siglos, no es tarea para mesa de café ni blog, pero si uno deja de lado la cursilería, se vuelve humilde al reconocer el 99% que no leyó, y se concentra en el más puro aspecto lúdico no ya de la literatura, sino del arte como alimento, puede construirse una gran alternativa al avistar en el horizonte sólo 9 horas de trabajo y 4 de Facultad.
- Lugar favorito de lectura: tren Quilmes - La Plata, ida y vuelta.
- Señalador o Marcapáginas
según el nerd: Boleto de subte, o pequeño doblez en el margen superior derecho. Nunca señalador, el juego favorito de mi hijo es ser librero, por lo tanto si dejé a la mitad un Viñas de la Ira, es probable que nunca vuelva a encontrar donde retomar, porque el marcapagginashh termina bajo la cama... - Ley número 1: Siempre dejar de leer cuando comienza una carilla, si es posible en número par. Si hay que bajar del tren, subte o colectivo, apurar la lectura.
- Momento incómodo: leyendo Los Puentes de Madison County en la librería, una señora insinuó que lo hacía para levantar maestras separadas. Lo peor es que lo pensé.
- Ley número 2: Si salteas las descripciones, es porque el libro no te interesa. Pasá a otro, no hay lecturas obligatorias. La secundaria termino hace una (o más) décadas.

10 palidecencias:
lo del lugar, se lo copio al mismisimo Jorge Asis. El tipo decia que en la vida de todo heroe hay un viaje. (es verdad, en la vida de cada uno de nosotros hay un viaje) Y el nombraba Quilmes/Constitucion.
b) me encantaria ser librera para poder voracitar todos los libros a mi alcance. Supe en algun momento de esa lectura voraz.
c) de la ley numero dos, quiero verlo sin saltar todas las descripciones de American Pshicho.
puede volverse absolutamente chalado. Es mas, el que lee todas las descripciones de ese libro no esta bien de la cabeza. Igual me gusto y sobre todo, me dio miedo.
d)leer los puentes de madison yllorar es de puto. Y no menosprecie a las maestras, Para levantar tiene que leer osho. Yo no soy maestra, pero siempre que un tipo tenia algo muy pero muy zurdo lo miraba con otros ojos. Esos tipos igual nunca miran a las mujeres con ganas.
en la playa.
Doblez de pagina o solapa de señalador.
La ley uno no la sigo.
dos:hay descripciones que se bancan y otras que ni en pedo.a veces salteo.
* Lugar favorito de lectura: Ferrocarril Urquiza ida y vuelta. Muy ocasionalmente, algún bondi.
* Señalador o Marcapáginas según el nerd: Boleto de subte, doblar la página no. Tengo un señalador de los pibitos de South Park hace años y a veces lo uso, las otras lo pierdo.
* Ley número 1: Hago lo mismo de apurarse para cerrar la lectura y demás, pero tratando de terminar un párrafo, no me guío por las carillas. Para eso está el boleto-señalador. Ah, casi siempre me acuerdo en qué párrafo cerré.
* Ley número 2: Dentro del libro no salteo nunca nada, si me embola lo dejo de leer y punto. Eso sí: casi nunca leo (si es que hay) los prólogos: hay algo más al pedo que un prólogo?
Salud don Pablo.
Naaa, ni que Asis haya inventado el viaje en tren! Le recomiendo el cuento sobre Asís, un magnate griego al que Asís le cogió la novia, y los libreros de Corrientes. es de Cucurto, y fantástico, obviamente, pues Asís debe hacer dñecadas que no coge (desde que se dejaron de vender sus libros)
Uhh, Lunch, yo me acuerdo en una playa estar leyendo las confesiones de San Agustín. Me imaginaba a los monjes medievales leyendoló en sus claustros, y me reía. Que épocas. Creo que aún debe tener arena el libro.
Prólogo mata libro, Tucho. Recuerdo los de Bruguera que traían un apéndice hermoso con toda la obra del autor y que pasaba en el mundo en esa época, y un estudio genial, ademas de ilustraciones. Mis Libros se llamaba la colección, y de ahí tomé las ilustraciones para la portada de mi disco infame.
Dinero y amor, don Santiago!
ufff cuánto lees... yo termine la pronte esta semana, vengo bien..
el video genial.
Saludos Mundo Aquilante!
Perdí el placer por la lectura hace mucho, sólo leo poesía y esporádicamente. Me hice carne la ley 2 (pero demasiado, creo)
Lugar favorito de lectura:tranquilo en el escritorio de mi pieza.
Señalador o Marcapáginas según el nerd: improvisado,un pedazo de papel o algun lapiz,depende el momento.
Ley número 1: No la sigo,aunq suelo terminar de leeren las paginas impares.
Ley numero 2: es verdad,deje un par de libros por no engancharme desde un principio.
Saludos pablo,un abrazo
En facultad llegué a leer tanto en los bondis que sólo podía concentrarme en textos teóricos complicados allí. Los agarraba en casa y no había caso. Mismo sistema, mismos señaladores (el boleto además me indica cuánto tiempo demoro en leer el libro).
Leo ahora por puro placer (y por falta de práctica de leer cosas complicadas, je)libros que elijo al azar o que me prestan: novelas, memorias, biografías, sin ningún objetivo ni sentido más que el puro placer (una anécdota: cierta vez, leyendo un libro exquisito sobre la correspondencia entre Hannah Arendt y su amiga Mary McCarthy, una mujer se me acercó y me preguntó sobre la lectura. El libro se llama "Entre amigas" y demoré un rato en darme cuenta de que me estaba tirando onda, en realidad me di cuenta cuando me preguntó si bajaba a tomarme un café con ella, je).
Desespero ahora que cambié de laburo y de colectivo, y tengo que viajar parada... ¿cuándo se lee si no es el bondi? algo tengo que hacer...
Muy buenos los tips. Mi problema es que siempre viajo al laburo en bondi lleno. Se puede leer de parado? Ah, y no uso señaladores, siempre doblo las paginas. Se que está mal, y todos me lo dicen, pero asi me acostumbré de chiquito y es algo que nunca supe cambiar. Y lo del levante es cierto, a veces voy a la plaza y hago como que leo, a ver si cazo algo
Se puede hacer todo de dorapa, Caspa!
lo de doblar las páginas, en mi casa, me mata cuando tengo que vender el libro y creen que es usado, jeje.
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